La animación es la técnica que da sensación de movimiento a imágenes, dibujos, figuras, recortes, objetos, personas, imágenes computarizadas o cualquier otra cosa que la creatividad pueda imaginar, fotografiando o utilizando pequeños cambios de posición para que el ojo humano capte el proceso como un movimiento real. Según el animador norteamericano Gene Deitch, «animación es la reunión de imágenes de creadas individualmente y presentadas una tras otra, de tal forma que se produzca la ilusión de movimiento cuando son proyectadas
Se llama cine o cinematografía a la tecnología que reproduce fotografías de forma rápida y sucesiva creando la llamada “ilusión de movimiento”, es decir, la sensación de que las imágenes se mueven.
También se le dice cine al edificio o sala donde se proyectan las películas.
El término tiene la misma raíz griega que otras palabras como cinética y otras que se relacionan con el movimiento.
A partir del progreso del cine también se ha desarrollado la crítica cinematográfica, una práctica literaria que busca analizar y valorizar las películas. Muchas revistas y publicaciones se dedican al tema del cine. En este sentido, es interesante señalar que la amplia difusión de las películas u obras de cine por Internet hizo temer a los grandes estudios por la continuidad de esta actividad a escala industrial.
Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey.
Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca.
Espantadas las ranas por el ruido que hizo el leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose sin descanso.
Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo.
Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.
Moraleja: A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero malvado o corrupto.